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No hay duda que la adopción masiva del modelo VOD propugnado por Netflix, HBO y cia ha cambiado el panorama del consumo de contenidos en TV. Pero Netflix también se ha arriesgado a hacer un cine propio, uno que no depende de productoras y distribuidoras habituales. Y de hecho hemos visto películas ‘Originals Netflix’ protagonizadas por mega-estrellas como Will Smith y su Bright, la magistral Okja de Bong Joon-ho, o la reciente Cloverfield Paradox con JJ Abrams en la producción.

¿Dónde está entonces el problema? ¿A qué viene la animadversión de reputados cineastas como Christopher Nolan o el mismísimo Steven Spielberg sobre cintas como los originales de Netflix? Quizás a que la plataforma VOD aspira a más, mucho más, y al igual que la Miramax de los 90 con las ‘indies’ El Paciente Inglés y Shakespeare in Love -que de indies no tenían nada-, quiere colocar sus producciones en lo más alto de los premios académicos. Spielberg, que está de promoción con la mega-geek Ready Player One, opina que las películas Netflix son “un peligro para el Cine” ya que no se estrenan en cines. Y ahora se le suma lo de Cannes.

Nacido en la década de 1930, Cannes es quizás el festival de cine Europeo más prestigioso. Y de hecho incluso Hollywood se acerca a presentar sus obras en un evento en el que importa más el arte y la calidad que la mera comercialidad. En la edición de 2017, Netflix presentó dos films, Okja de Bong Joon-ho y The Meyerowitz Stories, ambas rodeadas de una gran polémica y que se llevaron protestas de los cineastas franceses. Y es que las normas del Cannes Film Festival exigen películas estrenadas en cines, y Netflix no hace eso: las estrena en su plataforma o, en casos contados, un estreno simultáneo en Netflix y cines, pero nunca en cines solamente antes de verse en Netflix.

De hecho, y para cumplir con las normas, Netflix intentó asegurar en el último minuto un permiso para que Okja y The Meyerowitz Stores se estrenasen una semana en cines para acceder a Cannes, pero las reglas de Francia sobre contenidos audiovisuales no permitía esto. Es por ello que este año, Theirry Fremaux, director de Cannes, ha sido tajante: las películas de Netflix están vetadas para competir con el resto de producciones en el Cannes Film Festival de 2018.

Fremaux ha señalado que intentó convencer a Netflix para que estrenase las cintas de 2017 en cines y así poder acceder a Cannes, pero “ellos lo rechazaron. A la gente de Netflix le encanta la alfombra roja y les gustaría estar presentes con otras películas. Pero comprenden que la intransigencia de su propio modelo es ahora la opuesta al nuestro”. Por tanto, cualquier film que aspire a ganar la prestigiosa Palma de Oro tendrá que haber sido estrenado en Francia antes. Los originales de Netflix podrán seguir viéndose en Cannes, pero no podrán competir por la Palme d’Or.

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