El rey de España, Felipe VI, pidió al nuevo Parlamento catalán que afronte los problemas en la región “respetando la pluralidad y pensando con responsabilidad en el bien común” para evitar el “enfrentamiento” y la “exclusión”.

En su tradicional discurso navideño, el monarca español se refirió a las elecciones que se celebraron el pasado jueves en Cataluña, en los que los partidos independentistas obtuvieron mayoría absoluta para poder gobernar.

Ante esta situación, el rey señaló que la nueva etapa que comienza en la región norteña “no puede llevar de nuevo al enfrentamiento o a la exclusión” y advirtió de que eso genera “discordia, incertidumbre, desánimo y empobrecimiento moral, cívico y por supuesto económico”.

Respetar y preservar los principios y valores de nuestro Estado social y democrático de Derecho es imprescindible. Cuando estos principios básicos se quiebran, la convivencia primero se deteriora y luego se hace inviable”, señaló desde el salón de audiencias del Palacio de La Zarzuela, residencia de la familia real española.

Ante el riesgo de fractura social sobre el que algunos políticos y analistas advierten en Cataluña, el rey pidió restablecer “la serenidad, la estabilidad y el respeto” para que “las ideas no distancien ni separen a las familias ni a los amigos”.

Confiemos en lo que siempre nos ha unido“, dijo antes de felicitar por la Navidad a los españoles en español, catalán, euskera y gallego, lenguas oficiales del Estado.

En su discurso, el monarca español también se refirió a otros temas como el “terrorismo yihadista” -con una alusión explícita a los atentados del pasado agosto en Cataluña-, la corrupción, la economía, el cambio climático, la violencia machista y los desafíos de Europa.

El de hoy es el cuarto mensaje que Felipe VI, de 49 años, envía a los españoles a través de la televisión en Nochebuena, una tradición que inauguró su padre y que repitió cada 24 de diciembre durante 38 años.

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