Olimpia volvió a sonreír en Ciudad del Este

Olimpia salió al segundo tiempo a encarar a Sportivo San Lorenzo, al que lo fulminó 4-1 en Ciudad del Este. El Decano sigue siendo puntero y ahora con un poco más de comodidad tras la combinación de resultados.

No le había salido nada a Olimpia, que con un mejor nivel de jugadores sin embargo tropezó con el denuedo de los universitarios.

Además, la tensión se apoderó de ellos, dada la excesiva rigurosidad del juez Juan López, que no perdonó nada y los amonestó a más de la mitad del equipo.

A los 13’ hay un penal para San Lorenzo, pero Luis Cáceres comprobó que Alfredo Aguilar está en momentos claves como estos para atemperar el clima.

El portero ya lo hizo en dos clásicos. Pero aún así, a pesar de su gran aporte no pudo evitar la caída al cierre del primer tiempo, esta vez con gran responsabilidad suya al no contener con firmeza un tiro libre.

Cede rebote y Carlos González castiga. Las sombras de una nueva frustración cubrieron el Antonio Aranda Encina y a los miles de olimpistas llegados al coliseo.

Para el retorno del descanso, Olimpia ya tenía condicionados a varios atletas, a Daniel Garnero expulsado y la presión de dar vuelta como sea.

Eso último lo hizo y con toda la bronca encima. Aceleró a fondo, arrinconó a San Lorenzo que rápidamente quedó sin respuestas físicas y comenzó a gatillar.

Se turnaron José Leguizamón, Roque Santacruz, William Candia y William Mendieta. La ventaja pudo ser mayor pero pese al bajón físico del rayadito, el mejor de todos resultó ser Wilson Quiñónez.

El buen portero evitó un sinfín de otras ocasiones, mostrando grandes condiciones, pero a esa altura del compromiso ya era evidente la diferencia de niveles y rendimientos.

Aún por encima de eso y la victoria, Olimpia no le ganó a cualquier rival ni mucho menos a uno que pueda ser catalogado de fácil. San Lorenzo tiene méritos propios pero como que Olimpia llegó al límite de su paciencia y con harta rabia se desquitó por todos esos partidos en los que desperdició puntos.

El arbitraje entró a ser protagonista. Juan López fue muy riguroso. Bien en algunas determinaciones y exagerado en otras, provocando la ira hasta de los dirigentes decanos presentes e incluso que lo resguarden policías, una imagen que entristece al espectáculo.

Pero amén de eso, por fin Olimpia tuvo eficacia en ofensiva. Hoy era el límite. Si no ganaba, a estas horas sería puntero inmerecido y por obra y gracia de la ayuda de Libertad.